lunes, 22 de diciembre de 2008

"Mi confontación con la docencia"

Después de revisar la lectura “La aventura de ser maestro” y otras complementarias, pude reflexionar en varias de las ideas que se exponen entorno al papel del profesor y su quehacer. En primer lugar me gusto la idea conquistar la libertad para llegar a la alegría, creo que al principio pase por una angustia por varias inseguridades entorno al papel de ser maestro y la carencia de elementos para poder controlar al situación, como dice el texto de Esteves, este papel se va corrigiendo con la experiencia y la critica personal. He podido superar varias cosas para lograr que sean más momentos agradables que las desavenencias. El punto es disfrutar de dar clases, de trasmitir conocimiento y en general de formar para que adquieran un sentido humanista de la vida.
Dentro del texto “La aventura de ser maestro” donde se describen las dificultades, hay dos puntos que me parecieron más importantes para comentar, por mi propia experiencia; uno sería el poder comunicarme e interactuar con el grupo, al principio lo que me importaba más era justamente presentar adecuadamente los contenido que se me pedían en el programa, me di cuenta que mi albor era más amplia. Así como el saber escuchar y el motivo real para qué y cómo preguntar. Es decir, saber reconocer las dinámicas de grupo y saber que hacer en sus diferentes momentos. Y otro obstáculo es la disciplina, para ello me parece fundamental las primeras clases donde el profesor define las reglas y marca los límites, dependiendo de la propia inercia de la relación con el grupo podrá modificarse. Estoy de acuerdo que la mejor manera de mantener la disciplina es a través del diálogo y razonamiento, pero también considero que dependiendo de la circunstancia se tiene adoptar medidas drásticas como sacar alumnos problemas de alguna sesión. Yo tuve problemas para establecer disciplina porque soy partidario de un ejercicio de la libertad muy amplio, no me gusta estar limitando y la mayor de las veces parece que los alumnos quieren lo contrario, que se les estén marcando límites. Entre más flexible se sea suelen abusar de ello. Trato de revertir esta situación pero no me ha sido fácil.
Un tema que me parece importante discutir con respecto a mantener un nivel de exigencia. Un profesor me decía que no le importaba quedarse con tres alumnos si eran los que entendían u otro que reprueba la mayoría de su grupo para que dejen de ser flojos. Estoy de acuerdo que se debe adecuar el conocimiento al nivel de los estudiantes, pero no con ello ser limitantes, ya que después las consecuencias son muchas, como el que varios exalumnos de bachilleres no puedan entrar a la universidad, por su bajo nivel. Las autoridades parecen más preocupadas en tener porcentajes de altos índices de aprobados y terminación el bachillerato, que por la calidad de cocimiento. En el texto de Esteves se plantea que el objetivo primordial se “ser maestro de la humanidad”, creo que es muy importante pero no lo único, al fin de cuentas importa cimentar las nociones básicas de cada asignatura, que tengan una cultura amplia y esto llevaría también a una formación humanística.
Por último me gustara señalar que en la búsqueda de la reflexión y la acción participativa del profesor en su quehacer cotidiano, que no sólo es un espectador ajeno a los alumnos, sino que interactúa con ellos en muchos sentidos, por ello tiene que investigar y criticar lo que hace, para renovarlo y superar aquello que este imposibilitando un buen desempeño. Y sobre todo que la responsabilidad que tiene no recae solamente en enseñar un conocimiento específico, sino que instruye valores, formas de relacionarse y dar sentido el mundo que le rodea. Que el conocimiento que se trasmite debe ser de una manera significativa.

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